He ido a comprarle un regalo, preferentemente para leer, porque dice que quiere ser escritora de cuentos. Me ha parecido que ya era buen momento para iniciarla en una colección que a mí me sirvió como trampolín para otras muchísimas lecturas cuando fui algo más mayor. Ya la he mencionado en otras ocasiones: se trata de "Los cinco". Han reeditado todos los títulos y ahora su aspecto es más actual (a mí me gusta más el de mi época, claro) y le he comprado un par de títulos para que se inicie y me cuente si le han gustado.Al tenerlos en la mano he recordado aquellos dibujos que yo repasaba constantemente para hacerme una idea de como eran físicamente mis personajes (Julián, George, Dick, Ana y Tim). Me viene a la cabeza, sobre todo, la portada de "Los cinco lo pasan estupendo" porque fue una de mis primeras adquisiciones, y lo manoseé tanto que, al final, el lomo se despegó de las tapas. Me gustaba tanto que lo intenté solucionar pegando unas etiquetas blancas de las de los sobres y dibujando sobre ellas de nuevo con rotulador la falda de Ana y los pantalones de Dick. Me quedó tan bonito que durante mucho tiempo dije que de mayor quería ser restauradora de libros.
Pero vuelvo al presente. Le he dado el regalo a mi sobrina Lola. Cuando ha abierto el paquete, lo primero que le ha llamado la atención han sido los bolígrafos y la libreta que he añadido al lote (si va a empezar a escribir cuentos tendrá que contar con buen material, he pensado) pero al tener los libros en las manos me ha mirado con curiosidad. Mi hermano le había hablado ya de mi afición por estas historias cuando era pequeña, pero me ha encantado resumirle un poco qué contaban las aventuras de estos primos que se encontraban cada vez que las vacaciones escolares se lo permitían, siempre inseparables de su perro Tim.
Me he puesto a pensar en la cantidad de cosas que aprendí con estos cinco muchachos que creó Enid Blyton el siglo pasado... ¡Y son muchas!
- Descubrí que no todas las chicas están contentas con ser chicas.
- Aprendí que en algunos países se come algo más que bocadillos o galletas para desayunar (¿Cómo podían comer tantas cosas para desayunar estos muchachos?)
- Descubrí que no todo el pan es de trigo, alguno es de jengibre.
- Descubrí que Gran Bretaña debe estar completamente agujereada por dentro, repleta de pasadizos secretos que sólo los cinco conocían.
- Aprendí que se puede ser dueña de una isla mucho antes de que Jonnhy Deep le comprara una a Vanessa Paradis.
- Aprendí lo que significa la palabra "páramo".
- Aprendí que Dick es diminutivo de Richard.
- Descubrí que los padres de Gran Bretaña son muy liberales en esto de dejar que sus hijos se vayan de vacaciones solos, siempre que el mayor de ellos se llame Julián y sea serio y de fiar.
- Aprendí que se puede querer tanto a un animal como a una persona, y que a veces forman parte de la familia como si fueran humanos.
- Descubrí que algunos científicos tienen las narices tan metidas en su propio mundo que a menudo se olvidan de que tienen hijos.
Aprendí, en definitiva, que nos hacemos mayores con los libros, que los libros nos acompañan siempre en ese camino que es la vida y que no nos abandonan nunca, aunque crezcamos y a veces nos sintamos completamente diferentes del niño que un día fuimos. Ojalá Lola pase momentos tan maravillosos con los cinco como los que yo pasé y le sirvan de recuerdo cuando sea la adulta maravillosa que seguro que será.
Fuente de la imagen 1: http://www.lavirgendelcamino.info/wordpress
Fuente de la imagen 2: http://nuestroslibrospreferidos.blogspot.com.es


